Las aguas grises son aguas que provienen de la cocina, lavadoras, el cuarto de baño, lavabos, fregaderos, lava platos, zonas de lavado, fundamentalmente, es decir aquellas aguas usadas en un domicilio no provenientes del retrete.
Son aguas que tratándolas y reutilizándolas nos harán disminuir el gasto en agua potable, no su consumo, y, prácticamente, eliminar el vertido de aguas residuales.
Las aguas grises son una fuente de abono, pues el fósforo, potasio y nitrógeno que contienen esta agua son nutrientes para plantas.
Según el uso y destino que se vayan a dar a esta agua, existen diferentes sistemas para tratar las aguas grises.
Los sistemas para regenerar las aguas grises están siendo muy demandados, sobre todo, para su uso en viviendas unifamiliares, comunidades de vecinos, instalaciones deportivas, hoteles, complejos de ocio, etc. . Estos sistemas se pueden acoplar a cualquier tipo edificio con el consiguiente ahorro en la factura del agua.
Los sistemas de reciclado de este tipo de aguas pueden lograr un ahorro de entre un 30% y un 55% de agua potable.
Dicho reciclaje de las aguas grises disminuye los costes de agua potable y aguas residuales, con lo que no se esquilman las reservas de agua.
Su instalación es sencilla y no muy costosa, aunque todo dependerá del tipo de inmueble que va a recibir dicho sistema de reciclado y el caudal de agua a reciclar.