Las potabilizadoras de agua son pieza esencial para tranformar agua no destinada al consumo humano en agua apta para su consumo.
Por medio de la potabilización, a parte de poder reutilizar agua se puede aumentar las posibilidades de uso.
La potabilización es el proceso por el cual se convierte agua más o menos contaminada en agua apta para el consumo humano. El agua potabilizada ha de conllevar las organolépticas, fisicoquímicas y microbiológicas, que permitan su uso para el consumo público garantizando unos mínimos de calidad.
Las potabilizadoras o estaciones de tratamiento de agua potable son instalaciones para transformar el agua y hacerla potable. Este proceso comprende varias fases: Captación, la mezcla con sustancias coagulantes y reactivas, decantación y separación de arenas, floculación, sedimentación, filtración y la desinfección mediante ozonización, carbón activado o cloro. También se le pueden aplicar métodos de rayos ultravioleta.
El agua que salga de la potaabilizadora, ha de ser agua potable, que podemos consumir o beber sin riesgo para nuestra salud. Dicha agua, como todas las potables, no debe contener sustancias, gérmenes o microorganismos que puedan provocar enfermedades o perjudicar nuestra salud..
Abastecimientos de agua potable para consumo humano y animal.
Lavado de hortalizas, frutas, verduras, etc.
Agua para ganadería.
Disponibilidad de agua potabilizada para la elaboración y procesado de alimentos.